“Que el cine sea ordenado a la gloria de Dios y a la salvación de las almas, y sirva eficazmente para la extensión del Reino de Cristo sobre la Tierra”.

S. S. Pío XII

miércoles, 15 de junio de 2011

ENSAYO - HOLLYWOOD

Hollywood
O porqué el bosque de acebos no fue el bosque sagrado

“En ADN de hoy leo un artículo que promete explicarnos “por qué Hollywood se cae a pedazos”. No lo explica pero describe bastante bien la situación del cine actual. Me gustaría leer algo suyo sobre el tema. Usted tiene la capacidad y la información para contestar en serio esa pregunta. Que no es más que una faceta de la decadencia de Occidente”
El compromiso que significaron para quien escribe estas palabras del maestro Aníbal D’Angelo Rodríguez, además del estímulo para concretar este trabajo, frente a burdas expansiones de egocéntricos y “entendidos” personajes vinculados al mundillo de la crítica cinematográfica, se han concretado en lo que esperamos sirva de esclarecedor estudio crítico sobre Hollywood y las interpretaciones adventicias o insólitas que pudieron surgir para contrarrestar los trajinados lugares comunes de cronistas y comentadores del espectáculo y aun de miembros de la “élite intelectual” o “intelligentsia” de los grandes medios. Clichés y extravagancias teóricas que suelen ir de la mano en su descarrío. No es casual que ADR mencionara un artículo del diario La Nación: se trata de “Hollywood, del ensueño al reino de las pesadillas” escrito por Ángel Faretta y publicado el 14 de febrero de 2009 en su revista de cultura. Contra “hollywooclastas” y contra “hollywoodólatras” deseamos arrimar, en la medida de nuestras capacidades, una mirada menos simplificadora cuanto serena, en atención a la verdad que no se deja arrebatar por atolondramientos ni belicosas zancadillas a favor de convenientes refugios estéticos. Lejos de buscar la inevitable polémica, entregamos al lector este ensayo –publicado por los  excelentes sitio y blog amigos Stat Veritas- con una dedicatoria especial al siempre lúcido pensador y generoso amigo D’Angelo Rodríguez.