“Que el cine sea ordenado a la gloria de Dios y a la salvación de las almas, y sirva eficazmente para la extensión del Reino de Cristo sobre la Tierra”.

S. S. Pío XII

jueves, 6 de enero de 2011

HABLAN LOS MAESTROS

“Para criticar hay que comprender y para comprender es necesario ser como una flecha o mejor como un rayo de sol, poseer una simpatía penetrante, don general que suelen perder los que hacen de la crítica un oficio.
Amiel, con su acostumbrada sutileza, dice: “La facultad de metamorfosis intelectual es la primera facultad del crítico. Sin ella no es apto para comprender a los otros espíritus, y debe por consiguiente callarse, si es leal. El crítico honesto debe comenzar criticándose a sí mismo: no se tiene el derecho de juzgar lo que uno no comprende”.
Rainer María Rilke aconseja a un joven poeta: “Y ahora, un ruego: lea usted lo menos posible cosas de crítica estética; o son opiniones de escuela, petrificadas y escurridas de sentido por un endurecimiento ya sin vida, o hábiles juegos de palabras en que hoy prevalece esta opinión y mañana la opuesta.
“Las obras de arte son de una infinita soledad y por nada tan poco abordables como por la crítica.
“Solamente el amor puede comprenderlas y tratarlas y ser justo con ellas
”.

(Hugo Wast, “Vocación de escritor”)