“Que el cine sea ordenado a la gloria de Dios y a la salvación de las almas, y sirva eficazmente para la extensión del Reino de Cristo sobre la Tierra”.

S. S. Pío XII

domingo, 8 de enero de 2012

NOTA FINAL



“Se sintió lleno de una inmensa piedad por él. Lo tomó maternalmente por el brazo y lo llevó junto a una roca, en la que se sentaron los dos.

-Escucha, hermanito –le dijo-. Voy a confiarte una cosa. Cuando yo era más joven, también fui tentado por los libros. Me hubiera gustado tenerlos. Pensaba entonces que me darían la Sabiduría. Pero, mira, todos los libros del mundo son incapaces de dar la Sabiduría. Es preciso no confundir la Ciencia con la Sabiduría. El demonio supo en otro tiempo las cosas celestes y conoce ahora más cosas terrestres que todos los hombres del mundo. En la hora de la prueba, en la tentación o en la tristeza, no son los libros los que pueden venir a ayudarnos, sino simplemente la Pasión del Señor Jesucristo.

Francisco se calló un instante. Después, dolorosamente, añadió:

-Ahora yo sé a Jesús pobre y crucificado. Esto me basta”.


“Sabiduría de un pobre”, Eloi Leclerc.