“Que el cine sea ordenado a la gloria de Dios y a la salvación de las almas, y sirva eficazmente para la extensión del Reino de Cristo sobre la Tierra”.

S. S. Pío XII

miércoles, 10 de marzo de 2010

ANIVERSARIO - PADRE CASTELLANI

1981 15 de marzo 2010

Aniversario de la muerte del Padre Leonardo Castellani



“¿Cómo no hay hoy día interés religioso? Pues porque no descienden los hombres en sí mismos, porque se desparraman afuera de sí mismos, como “mudos animales”, que dice San Pedro, “azotados por las tormentas”; porque todas las enormes maquinarias tormentosas de nuestra época los empujan a eso; en otro tiempo los empujaban a entrar en sí mismos. “Desolación desoló la tierra porque no hay nadie que descienda en su corazón” –dice la Escritura (Jeremías, 12,11). ¿Y los autores de tango, con su permanente “corazón”? Ésos llevan el corazón afuera: no como un Sagrado Corazón de Jesús sino como un pollo destripado”.

(La prueba de la existencia de Dios, “San Agustín y Nosotros”, Ediciones Jauja, 2000)


“La conclusión de todo esto es que hoy día la lucha no es ya entre el Arte y la Moral, sino entre Dios y el demonio en el campo del Arte (...) El Arte necesariamente tiene que hacer mucho bien o mucho mal, porque su objeto es un Trascendental, la Belleza, que es uno de los nombres de Dios y es también un ídolo: “Tienes todavía algunos pocos nombres en Sardes que no han ensuciado sus vestiduras” –dice Dios a nuestra época. Por suerte existe hoy día (y existirá mientras haya Providencia) el gran artista equilibrado, sea claro u oscuro, es decir, sea fácil o difícil, según; eso poco importa.
(...) Pero la confusión reina; de donde se sigue que la prudencia es más necesaria que nunca. Uno tiene que defenderse a sí mismo –defender a los niños y a los jóvenes- nadie los defiende, las barreras están rotas. A veces uno se pone a desear que la Iglesia prohíba simplemente a los cristianos los espectáculos, la literatura y el arte, y que les mande cultivar solamente la vida religiosa y moral, como en los primeros siglos...No tiene poder la Iglesia para conseguir eso hoy día; ni siquiera para conseguir un buen arte sacro. Además y sobre todo, no conviene. En plena corrupción pagana, San Agustín y San Basilio dieron la voz de orden de no abandonar el campo cultural; San Agustín con su ejemplo, San Basilio con su famosa “Homilía XXII”; y habiendo el Emperador Juliano el Apóstata prohibido que se enseñase los clásicos latinos a los cristianos, el mismo Papa San León se puso a componer poemas cristianos para los jóvenes; y surgió un gran poeta cristiano español, Prudencio.
Roguemos a Dios que este hijo díscolo y pródigo que es el Arte, vuelva a la casa de su padre, y a su misión específica que es, como dijo Fray Luis de León, levantar los ánimos arriba; y que entre tanto a nosotros nos dé moderación, prudencia y sanidad mental”.

(El Arte y Nosotros, “San Agustín y Nosotros”).



“La cuestión de la enseñanza es muy simple: es saber o no saber. Saber no significa llenarse la cabeza de cosas desordenadas, no significa tener la cabeza bien llena, significa tener la cabeza bien hecha: lo otro es no saber. Saber es “sapere”, que significa saborear, conocer las cosas por su sabor; significa tener el “habitus” de una ciencia o un arte, que es una cualidad espiritual que modela y habilita el entendimiento, no la memoria: saber nadar no es saber de memoria un tratado de natación, es mantenerse sobre el agua.
El que sabe que enseñe, y el que no sabe y finge que sabe que no enseñe; procurar eso debería ser toda la función del Estado en materia de educación –y nada más: el estado no puede enseñar, tiene otra cosa que hacer...Castigar a los delincuentes en materia de educación; ya sería bastante.
(...) El Estado moderno, sea democrático o no, jamás otorgará de grado libertad a la enseñanza, no habrá libertad de enseñanza, si enseñantes y enseñados no se la toman; no por la violencia, sino como he dicho ya: por el SACRIFICIO.
“¡La Iglesia debería resolvernos este problema, la Iglesia tiene los medios...!” ¿Qué Iglesia? La Iglesia somos nosotros. La Iglesia burocrática en la Argentina ciertamente no lo resolverá: los hombres de iglesia hoy día, hablando en general, no son hombres de estudio, no estudian, no han estudiado nunca, algunos no tienen ni idea de lo que es estudiar, es decir, como decía San Agustín, “trabajar”. NADIE DA LO QUE NO TIENE.”
(Recetas y problemas, “San Agustín y Nosotros”)


“Y sembrar semillas siempre se puede, aunque no sea más que sembrar verdades. Claro que cuando hay sequía, eso importa sacrificio, a veces se siembra con una especie de terquedad, con una especie de desesperación, se siembra con amargura, llorando, como dice la Biblia; se tiene la impresión de estar malgastando las semillas, las fuerzas y la vid. Pero es la ley de la vida, no la tenemos más que para gastarla. Como les dije en la otra conferencia, todos los caminos de esta vida, por más vueltas que den, confluyen invisiblemente hacia una palabra terrible, pero ungida con las promesas divinas, que es sacrificio. Y el sacrificio es no solamente posible sino hasta gozoso cuando está inspirado por un verdadero Amor.”
(Recetas y problemas, “San Agustín y Nosotros”)