“Que el cine sea ordenado a la gloria de Dios y a la salvación de las almas, y sirva eficazmente para la extensión del Reino de Cristo sobre la Tierra”.

S. S. Pío XII

martes, 13 de septiembre de 2011

DIOS EN EL CINE

DIOS EN EL CINE

“Dios puede introducirse también en el corazón de un hombre que esté contemplando solitariamente las tontas imágenes de la pantalla de un cinematógrafo. Dios hace eso, lo sé muy bien. Dios es libre. Dios va a todas partes. Lo ve todo, lo sabe todo, obra milagros, camina errabundo por doquier, como un sublime vagabundo, en busca de un lugar –un corazón- donde poder reposar. Pero Dios tiene preferencias. Dios ama más a las almas que no quieren conocer otro amor que el Amor suyo y ya ahora suplican y hacen todo lo posible por estar en todos y cada uno de los momentos de los días de su vida en la eternidad, la eternidad de la presencia de Dios. Dios exige fidelidad. Una enorme responsabilidad recae sobre estos escogidos. La salvación de la tierra y de toda la creación depende, de algún modo misterioso, de la buena disposición y del desprendimiento total de sus vidas de estos hombres y mujeres que han escogido la mejor parte.”

Pieter van der Meer de Walcheren, “Hombres y Dios”.