“Que el cine sea ordenado a la gloria de Dios y a la salvación de las almas, y sirva eficazmente para la extensión del Reino de Cristo sobre la Tierra”.

S. S. Pío XII

miércoles, 10 de agosto de 2011

LA SUBVERSION CULTURAL

LA SUBVERSION CULTURAL


Dijo alguna vez Josef Pieper que “a primera vista, en la conversación normal, y ni siquiera en la superficial, no aparece la palabra “pecado”; pero tampoco en la conversación seria de los “intelectuales”, que va más allá de lo cotidiano, encuentra este vocablo su lugar justo, por el contrario, se encuentra allí más extraño todavía” (“El concepto de pecado”).
Los intelectuales siguen sin mencionar este concepto, pero evidentemente los “hombres de la palabra” gramscianos han hecho bien su tarea corruptora, pues la palabra y lo que ello significa –una deliberada desobediencia a Dios y las leyes morales que nos ha impuesto- hoy en día ya es usada públicamente como provocación y desafío, careciendo de toda condena social, como que ese concepto del pecado ya ni siquiera es predicado por los pastores de la Iglesia.
A esto nos ha llevado el liberalismo, que como sabemos “es pecado”. Por supuesto que los perdidos que siguen la corriente no comprenden del todo lo que este concepto encierra, pues muchos imbéciles creen todavía que el pecado original de Adán y Eva fue tener relaciones sexuales, o que es pecado lo que causa placer. Pero muy bien lo saben los publicistas que siguiendo las instrucciones del satanismo iluminista sólo quieren hacer que la gente piense que deben adorarse a sí mismos y hacer lo que les viene en gana. Las cosas van quedando mucho más claras, evidentemente. Pero la batalla, aunque parezca perdida, no se ha terminado. El combate decisivo se da en nuestras almas, pero el ambiente de pecado que impregna la cultura que nos rodea es el terreno donde debemos manifestar públicamente nuestra decisión de servir a Dios, previniendo y desenmascarando lo que muchos todavía no son capaces de ver.

Disco del muy promocionado y sorprendentemente mediocre Ricardo Arjona. He aquí la razón de su promoción.

Vino argentino de la finca Quara, de la familia Lavaque, en Salta.


Promoción del mismo vino.


Los españoles han ido más allá en su corrupción, denominando a siete vinos con los nombres de los siete pecados capitales. Así le va a la otrora Madre Patria.

Ultimo ejemplar de la revista de Cablevisión. Nuevamente el contrasentido, pues el pecado es en realidad la muerte y no la vida.