“Que el cine sea ordenado a la gloria de Dios y a la salvación de las almas, y sirva eficazmente para la extensión del Reino de Cristo sobre la Tierra”.

S. S. Pío XII

sábado, 17 de julio de 2010

DIA DEL PECADO

15 DE JULIO DE 2010

DIA NACIONAL DEL PECADO


“Dijo También a sus discípulos: Imposible es que no sucedan escándalos; pero ¡ay de aquel que los causa! Menos mal sería para él que le echasen al cuello una piedra de molino y le arrojasen al mar, que no que él escandalizara a uno de estos pequeños.”

San Lucas, 17, 1-3.

“Al llegar cerca de Jerusalén, poniéndose a mirar esta ciudad, derramó lágrimas sobre ella, diciendo: ¡Ah, si conocieses también tú, por lo menos en este día, lo que puede atraerte la paz! Mas ahora está todo ello oculto a tus ojos. Vendrán días sobre ti, en que tus enemigos te cercarán con vallas, te rodearán, y te estrecharán por todas partes; te arrasarán con los hijos tuyos, que tendrás encerrados dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto has desconocido el tiempo en que Dios te ha visitado”.

San Lucas 19, 41-44.



“Velad, pues, orando en todo tiempo, a fin de que merezcáis evitar todos estos males venideros, y comparecer ante el Hijo del hombre”.

San Lucas 21, 36.



“Si el pecador se limitase con su pecado a arrojar a Cristo de sí, podríamos tal vez consentirle marchar. Pero, es que –en fase aterradora de San Pablo- el pecador toma a Cristo en sus manos y vuelve a crucificarle, haciendo burla de El (Hebreos VI, 5); y esto en manera alguna podemos consentirlo”.

John Henry Newman



“Si no hacéis penitencia, todos igualmente pereceréis”.

San Lucas 13, 3-5



“Cuando el Señor castiga a un pueblo, el castigo empieza por los sacerdotes, por ser ellos la primera causa de los pecados del pueblo, ya por su mal ejemplo, ya por la negligencia en cultivar la viña encomendada a sus desvelos”

San Alfonso María de Ligorio



“Me iré, y me retiraré a mi lugar
hasta que ellos reconozcan su culpa
y busquen mi rostro”.

Oseas 5, 15


“Reflexionad sobre vosotros mismos
y arrepentíos, oh nación sin pudor,
antes que se ejecute el decreto,
y el día pase como tamo;
antes que os sobrevenga
la ira ardiente de Dios,
y antes que caiga sobre vosotros
el día de la ira de Dios”.

Sofonías 2, 1.


“Es evidente que las leyes mortíferas que los enemigos de Dios y de la Iglesia pujan por imponer en todas las sociedades no quedarán sin consecuencias. El aborto, la homosexualidad y todo cuanto va contra la ley natural son crímenes que, como nos enseña el catecismo, piden la venganza del cielo y de Dios porque el autor de la ley natural es Dios mismo. Las sociedades que quieren vivir bajo tales leyes se atraen la ira de Dios y no verán la paz social y la prosperidad en tanto y en cuanto esas leyes no sean abrogadas. Hasta que eso no suceda, es imposible que acontezca toda restauración social y política. Esos países harían mejor si temiesen la cólera divina, por lo mismo que ese tipo de leyes llevan en sí mismas el sello de la rebelión contra Dios, que porque es Padre, no puede dejar impune tales delitos.

En consecuencia, debemos considerar bajo el signo de la probabilidad que puede no ser casual que mientras la anterior presidente de Chile, la Señora Bachelet, firmaba un decreto ampliando la utilización de la “píldora del día después”, un terrible movimiento sísmico sacudió la ciudad de...Concepción.

¿Cómo explicar, además, que la República Dominicana, que el año anterior había sido consagrada por los obispos del país al Inmaculado Corazón de María, quedara indemne del terremoto que asoló Haití, país contiguo a ella, y que se llevó a la tumba a trescientas mil personas? La religión oficial de Haití es el vudú...Los siniestros efectos del sismo se detuvieron en la frontera entre los dos países...¿Será una casualidad? Yo no lo creo.

(...) Con fe y confianza hagamos subir nuestra súplica a la presencia de Dios, adornándola de nuestras penitencias para que salve nuestras patrias, las preserve y suscite en ella una élite política y religiosa realmente católica, provista del coraje de defender los derechos de Dios sobre la tierra y deseosa de trabajar por la restauración del reino de Cristo Rey, que es el único que puede conducirnos a la práctica de la virtud, y dar la paz y la prosperidad a nuestras sociedades agonizantes.”

(Editorial Revista Iesus Christus Nº 128, R. P. Christian Bouchacourt, F.S.S.P.X.)